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Doble limpieza, bien hecha
Primero óleo, después espuma. Y por qué ese orden.
La doble limpieza existe porque el agua y el aceite no se mezclan. El protector solar, el maquillaje y el sebo son grasos: un limpiador en base agua los empuja, pero no los levanta.
Paso uno: el óleo
Sobre la piel seca y con las manos secas, masajeá el aceite o bálsamo entre treinta segundos y un minuto. Recién ahí agregás un poco de agua para que emulsione y enjuagás.


Paso dos: la espuma
Un limpiador suave en base agua saca lo que quedó. Si al terminar la piel te queda tirante, ese limpiador es demasiado fuerte para vos.


Cuándo
A la noche siempre, si usaste protector solar o maquillaje. A la mañana alcanza con enjuagar con agua o usar solo el limpiador suave.

